Es difícil imaginar que una simple molécula —el ácido L-ascórbico— haya podido diezmar ejércitos enteros, provocar revoluciones en la navegación marítima y valer un Premio Nobel a su descubridor. La historia de la vitamina C es una de las epopeyas científicas más fascinantes de la humanidad.
El azote de los marineros: el escorbuto
El escorbuto es una enfermedad causada por la carencia severa de vitamina C. Sus síntomas son aterradores: encías que sangran y se retraen, piel cubierta de manchas hemorrágicas, articulaciones dolorosas, fatiga extrema, depresión y, finalmente, muerte por hemorragia interna o infección.
Durante la era de las grandes exploraciones (siglos XV-XVIII), el escorbuto fue la primera causa de mortalidad entre los marineros. Se estima que durante este período, el escorbuto mató a más de dos millones de marineros, muchos más que las tempestades, las batallas navales y todos los demás flagelos juntos.
- La expedición de Vasco de Gama (1497-1498): 100 de los 160 hombres muertos de escorbuto
- La expedición de Magallanes (1519-1522): de 270 tripulantes, solo regresaron 18
- Guerra de los Siete Años (1756-1763): la Royal Navy pierde más hombres por escorbuto que en combate
James Lind y el primer ensayo clínico de la historia (1747)
En 1747, el cirujano naval escocés James Lind realiza lo que se considera el primer ensayo clínico controlado de la historia de la medicina. A bordo del HMS Salisbury, divide a 12 marineros afectados de escorbuto en 6 grupos de 2 y les administra diferentes remedios:
- Grupo 1: sidra
- Grupo 2: ácido sulfúrico diluido
- Grupo 3: vinagre
- Grupo 4: agua de mar
- Grupo 5: especias y cebada
- Grupo 6: dos naranjas y un limón al día
Resultado: solo los dos marineros del grupo 6 se curan rápidamente. Lind publica sus conclusiones en 1753 en su Tratado del Escorbuto. Lamentablemente, el Almirantazgo británico tarda 40 años en adoptar oficialmente sus recomendaciones.
En 1795, la Marina Real Británica instaura finalmente la ración obligatoria de zumo de limón para todos sus marineros, lo que les vale el apodo popular de "Limeys", todavía utilizado hoy en día.
"La naturaleza me proporcionó en la naranja y el limón el único y verdadero remedio para el escorbuto."
— James Lind, 1753
Axel Holst y Theodor Frölich: el escorbuto del cobaya (1907)
En 1907, dos noruegos —Axel Holst y Theodor Frölich— descubren por casualidad que los cobayas (a diferencia de las ratas de laboratorio habituales) desarrollan una enfermedad idéntica al escorbuto humano cuando se les priva de frutas y verduras frescas.
Es un descubrimiento capital: los cobayas se convierten en el modelo animal indispensable para estudiar el escorbuto y, pronto, identificar la molécula que lo previene. (Hoy se sabe que la mayoría de los mamíferos sintetizan su propia vitamina C; los cobayas y los humanos forman parte de las raras excepciones.)
Casimir Funk y el concepto de "vitamina" (1912)
En 1912, el bioquímico polaco Casimir Funk propone el término «vitamina» (de vita = vida, y amina = compuesto nitrogenado) para designar esas sustancias orgánicas indispensables en cantidades ínfimas para la vida y la salud. Intuye la existencia de varias vitaminas y las asocia a diferentes enfermedades carenciales.
Albert Szent-Györgyi: el Premio Nobel de la Vitamina C (1937)
El descubrimiento de la estructura química de la vitamina C corresponde al bioquímico húngaro Albert Szent-Györgyi von Nagyrápolt (1893-1986). En 1928, aísla a partir de glándulas suprarrenales de buey y de zumo de limón una sustancia que denomina inicialmente «hexuronic acid» (ácido hexurónico).
En 1932, el investigador estadounidense Charles Glen King demuestra simultáneamente que dicho ácido hexurónico es el agente antiescorbútico. En 1933, la sustancia es rebautizada como ácido ascórbico (del prefijo privativo a- y scorbutus = escorbuto).
En 1937, Albert Szent-Györgyi recibe el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por el descubrimiento de la vitamina C y su papel en los procesos biológicos de oxidación celular, especialmente en la cadena respiratoria.
La síntesis química y la democratización (1933-1950)
Ese mismo año de 1933, el químico suizo Tadeus Reichstein logra la primera síntesis química de la vitamina C a gran escala, mediante un procedimiento aún utilizado en la actualidad (procedimiento Reichstein modificado). Este avance permite la producción industrial a bajo coste.
A partir de los años 1940-1950, la vitamina C sintética se vuelve accesible al público general. Se añade a numerosos alimentos (zumos de naranja reconstituidos, harinas enriquecidas) y se comercializa como suplemento nutricional en todo el mundo.
¿Por qué el ser humano no puede sintetizar su propia vitamina C?
La mayoría de los mamíferos sintetizan su propia vitamina C en el hígado a partir de la glucosa. El ser humano, los demás primates, los cobayas y algunos murciélagos perdieron esta capacidad debido a una mutación del gen GULO (L-gulonolactona oxidasa), ocurrida hace aproximadamente 60 millones de años.
En aquella época, nuestros ancestros primates vivían en bosques tropicales repletos de frutas ricas en vitamina C: la síntesis endógena no resultaba ventajosa desde el punto de vista evolutivo y los recursos energéticos podían destinarse a otras funciones.
Cronología de la vitamina C
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 1497 | Vasco de Gama — 100 marineros muertos de escorbuto de 160 |
| 1747 | James Lind — Primer ensayo clínico controlado, descubrimiento de los cítricos |
| 1795 | Royal Navy — Ración de limón obligatoria para los marineros británicos |
| 1907 | Holst & Frölich — Modelo cobaya del escorbuto |
| 1912 | Casimir Funk — Invención del término «vitamina» |
| 1928 | Albert Szent-Györgyi — Aislamiento del ácido hexurónico (vitamina C) |
| 1933 | Reichstein — Primera síntesis química industrial |
| 1937 | Premio Nobel de Medicina a Albert Szent-Györgyi |
| 1954 | Premio Nobel de Química a Linus Pauling |
| 1970 | Pauling — Publicación de Vitamin C and the Common Cold |
| 2004 | NIH — Descubrimiento de la diferencia farmacocinética IV vs oral |
| 2013 | Metaanálisis Cochrane — Validación del efecto sobre los resfriados |
| 2017 | Carr & Maggini — Revisión completa de los mecanismos inmunitarios |
FAQ
Fuentes: Lind J. (1753). A Treatise of the Scurvy. | Holst A., Frölich T. (1907). Journal of Hygiene. | Funk C. (1912). Journal of State Medicine. | Albert Szent-Györgyi Nobel Lecture (1937). | Stryer L. Biochemistry, 8th Ed. (2015). | Carpenter KJ. The History of Scurvy and Vitamin C. Cambridge University Press (1986).